Otra conversión con éxito
Ayer fui a instalarle GNU/Linux a un amigo. Desde que empecé la evangelización siempre he recomendado Ubuntu, y he ayudado con alguna instalación, pero últimamente no me convence, se está volviendo más pesado, toquitean demasiado la interfaz… Además el ordenador era un netbook de 1.6 GHz, así que había que buscar algo más ligero para asegurarse de que iría fluido aun metiendo caña.
Tenía claro que iba a ser una distro con APT, porque es el único sistema que manejo perfectamente. Pero Debian quedaba descartada: demasiada complicación, tendría que hacerle una instalación considerable, añadir repositorios, instalar algunas cosas que necesite…
Así que me decidí instalar Linux Mint (Debian Edition). Más fácil que Ubuntu (lleva más cosas comunes por defecto, lo que desde el punto de vista del usuario es “it just works”) y se ajusta a Debian.
La partición de Windows no fue dañada en el proceso (pero sí reducida a la mitad) y el arranque dual va perfectamente. Se quejó un poco, pero después de una comprobación automática todo estaba en orden.
Además le he comentado que si lo necesita le puedo hacer asistencia remota con SSH, y tengo plan a medio plazo para hacer un par de instalaciones más. Tengo la impresión de que, al menos en mi entorno, 2012 va a ser el año de Linux en el escritorio.
Yo instalo gnome 3 en ubuntus, quito servicios innecesarios para el 90% de mortales y en netbooks con 1 gb de RAM es suficiente.