Reformas democráticas [Parte IV]: Sistema técnico
Esto no tiene, que yo sepa, un nombre oficial. Así que lo llamaré “sistema técnico”, porque es el más “frío” de todos y el que más confía en sistemas informáticos. El sistema técnico elimina totalmente la desproporcionalidad (aunque se puede introducir una poca por razones prácticas).
¿En qué consiste? Para empezar, circunscripción única. Y por cada partido se elige un, y sólo un representante (puesto por el propio partido). El voto de ese representante tiene un valor proporcional a la cantidad de votos obtenidos por el partido.
A partir de ahí se pueden poner un montón de propuestas complementarias. Por ejemplo:
- Límite de porcentaje de votos (umbral) para tener representación.
- Los partidos sin representación pueden “donar” sus votos a un partido ideológicamente cercano.
- Democracia líquida (lo trataré en esta serie).
- Programa electoral vinculante.
- Modificación del voto a lo largo de la legislatura, recalculando periódicamente.
Sin embargo esta medida es una propuesta a muy largo plazo, más que el sistema anglosajón.
Ventajas:
- Es indiscutiblemente el más proporcional de todos los sistemas.
- Requiere menos diputados, simplifica mucho las cosas.
- Es coherente con la disciplina de partido.
- Es la más sencilla de explicar de todas (por lo menos el pack básico).
Inconvenientes:
- Podría causar una fragmentación excesiva (se soluciona con un umbral).
- (Con umbral) votar a los partidos más pequeños podría seguir siendo un desperdicio (se soluciona con las “donaciones de votos”).
- (Con democracia líquida o modificación del voto) requiere extender la administración electrónica. Una delegación por barrio y/o integración con plataformas (móviles, ordenadores, tabletas) existentes.
- Necesitaría una reforma constitucional (prácticamente cambiar todo el artículo 68) y probablemente modificar más leyes que la LOREG.
- Requiere ciudadanos informados (valdría de poco si PP+PSOE tuvieran mayoría absoluta